Encantada estoy con el actual protector solar que estoy
utilizando. Por primera vez he recurrido a un protector solar en formato
compacto y que además aporta una leve coloración a la piel con lo cual
protegemos y, al mismo tiempo, unificamos. Un dos en uno que se ha convertido
en un básico para mí que utilizo hasta cuando no hace sol.
Es el Photoderm Max SPF 50+ de BIODERMA, un compacto solar
mineral hipoalergénico, sin perfumes y no comedogénico, es decir, apto para
todo tipo de pieles. Y además resistente al agua.
Nos protege frente a los rayos UVA y UVB, tanto de los
peligros a largo plazo como de las quemaduras solares.
Y a mayores lo que os comentaba, nos aporta una coloración
ligera que unifica aquellas pequeñas imperfecciones del rostro y obviamente,
aunque no llega a tener una cobertura de base de maquillaje (ni siquiera de una
ligera face & body) sí unifica y deja la piel como de melocotón, suave y
jugosa; un aspecto sano.
La verdad es que antes de utilizarlo pensé que lo que
unificaría sería tan poco que ni de broma me iba a ver bien sólo con la
aplicación del solar en la piel, ya sabéis que me maquillo a diario con bases
de cobertura media-alta y me sorprendió desde el primer minuto ver que me
aportaba un aspecto de piel perfecta. Cierto es que en los últimos meses mi
piel ha cambiado mucho y ha mejorado tanto en producción de sebo (ya apenas
existe jiji) como en marcas que quedan las justitas, y claro, esto hace que
necesite menos cobertura que antes. Aún así, yo no pensé quedarme satisfecha
con el producto en cuanto cobertura y ¡cuánto me equivocaba!



